¿Qué es la tarima flotante?

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¿Qué es la tarima flotante?
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Hace no demasiados años muy pocas personas tenían la posibilidad de vivir en una casa bien decorada y que tuviera por ejemplo los suelos de algún material bonito. Hoy en día, esto se ha vuelto mucho más sencillo con el uso de la tarima flotante, el parquet u otros materiales que nos permiten tener suelos de madera, que le dan a nuestra casa un toque elegante y distinguido, aunque claro está, esto tiene un precio y sobre todo unos riesgos dado que la madera es bastante sensible al agua.

Antes de la llegada al mercado de la tarima flotante, existía lo conocido como tarima clásica o entarimado, que no era otra cosa más que madera maciza que era clavada a unos rastreles. El problema de esto era que colocar este tipo de suelos laminados tenía un precio bastante elevado, tanto de producción como de instalación.

Tarima flotante

A partir del año 1960 comenzó a aparecer la llamada tarima flotante, que suele tener un precio menor que el entarimado, ya que esta no es madera maciza, sino que estamos ante materiales más económicos, y que a su vez son más fáciles de colocar. A pesar de todo un gran consejo es no aventurarse uno mismo a la colación de este tipo de tarima, por muy sencillo que parezca, ya que tiene sus dificultades como pueden ser las de salvar las puertas de nuestra cosa o determinadas puertas de interior.

En general el término de tarima flotante se usa para referirse a un suelo que está constituido totalmente por madera y que suele tener un grosor mínimo exigible. Por ejemplo en España, este grosor mínimo está regulado por la Federación Española de Pavimentos de Madera (FEPM) y está situado en los 4 milímetros. Esta capa será la que cualquier persona podrá pisar y que podrá ser acuchillado en cualquier momento. Cualquier otra medida de la capa, inferior a la mínima exigida, no servirá para que se considere dentro de este tipo de tarima.

Además de esta capa mínima exigible, por debajo de ella pueden existir más capas que refuerzan la firmeza del suelo y además le dan más estabilidad al mismo. Dependiendo de estas capas podremos encontrarnos con diferentes tipos de tarimas flotantes que vamos a ver a continuación.

Tarima flotante de madera multicapa

A buen seguro ya te imaginas como será este tipo de tarima flotante, pero no por ello vamos a dejar de darte todos los detalles y características que podamos.

Compuesta por varias capas, esta tarima ofrece una gran estabilidad y además un gran resultado con el paso de los años ya que al sobreponerse varias capas, con muchas piezas muy bien encajadas no permite el paso del agua, que deterioraría en gran medida nuestro suelo de madera.

Tarima flotante

En la mayoría de los casos este tipo de tarima se compone de una base inferior que podríamos llamar de estabilización, y dos capas más de madera con un tratamiento especial hidrófugo. Para abaratar los costes de este tipo de suelo, para las capas intermedias se suelen usar maderas con una gran resistencia, pero con unos precios más asequibles. Entre estas maderas están las de pino, abeto o bambú. Para la capa más exterior se usan maderas nobles, bastante más caras, pero que ofrecen un acabado muy bonito y elegante.

El grosor de las capas puede variar dependiendo de la tarima flotante por la que nos inclinemos, pero por lo general suelen oscilar entre 1800 y 2200 milímetros. Según la Federación Española de Pavimentos de madera (FEMP9, para que podamos considerar una tarima flotante de madera, como multicapa esta ha de tener en su capa más exterior, es decir la que está fabricada en madera noble, un grosor nunca inferior a los 2,5 milímetros. De no cumplir con esta medida estaremos hablando de otro tipo de tarima o incluso de otro tipo de suelo de madera. Este grosor mínimo permite que podamos acuchillar con seguridad la tarima y con ella poder realizar una mejor conservación del mismo.

Tarima flotante de madera maciza

Tarima flotante

Este tipo de tarima flotante suele ser el menos usado de los dos existentes, debido principalmente a que tiene un precio mayor, aunque a la larga suele tener una mejor vida, y permite además su conservación acuchillándolo, proceso que se podrá repetir en más de una ocasión, aunque no resulta que se haga cada poco tiempo ya que puede terminar por destruir nuestro suelo laminado.

Como ya os podéis imaginar esta tarima flotante estará compuesto por tablas de madera maciza que rondarán un grosor próximo a los 2 centímetros. Dichas tablas suelen ser en la mayoría de los casos bastante largas y estrechas, aunque como de costumbre podremos encontrarnos con muchas variantes diferentes.

El resultado a la vista es muy buen, y en algunos casos no tendrán absolutamente nada que envidiar a otros tipos de suelos como son los de parquet o de otros materiales.

Tarima flotante de madera maciza para exteriores

Dentro de la conocida como tarima maciza nos encontramos con un tipo muy especial y cada vez más popular que es la tarima maciza para exteriores. Este tipo de tarima se instala sobre rastreles, en exteriores como por ejemplo pueden ser las terrazas o junto a las piscinas, y entre sus ventajas nos encontramos que es resistente a casi cualquier climatología por adversa que sea.

Su instalación es exactamente igual que la de cualquier tarima de interior, aunque hay que tener en cuenta varias consideraciones como es el usar tornillería inoxidable y además colocar la tarima dejando una separación para el paso del agua. En su mayoría el grosor es de 22 milímetros, y ya las podemos adquirir lijadas, barnizadas y tratadas para evitar su deterioro y la aparición de insectos u hongos nocivos que puedan reducir la vida útil de esta tarima maciza para exteriores.

Como consejos podemos contarte que después de instalarla, sería recomendable que trates esta tarima con aceites para reforzarla frente a las agresiones externas de la climatología, sobre todo si te encuentras en una zona de por ejemplo muchas lluvias.

Tarima flotante de madera maciza para exteriores

Además de estos dos tipos de tarima flotante de madera, podemos encontrarnos con otros tipos sintéticos, ideales para lugares donde las condiciones son adversas para la colación de suelos de mandera, y que trataremos en profundidad en otros artículos de este mismo sitio web.

Cómo funciona la tarima flotante

Una de las grandes dudas de todos aquellos que deciden colocar tarima flotante en su casa, es la de saber cómo funciona exactamente este tipo de suelo de madera. Ahora que ya conocemos en profundidad los tipos de tarima existentes, es buen momento para conocer el funcionamiento de la misma.

La mayoría de suelos de madera necesitan de ser clavados al subsuelo, pero la tarima flotante cuenta con la ventaja de que no necesita ningún tipo de pegamento o fijación. Esta es una de las principales causas por las que cualquier persona, con unos pocos conocimientos, puede instalar tarima flotante en su domicilio o negocio de una forma rápida y sobre todo sencilla.

La tarima flotante podríamos decir que permanece fijada al suelo, sin ningún tipo de sujeción, debido principalmente a cuatro factores;

  • El peso: no hay duda de que cada lámina de tarima flotante pesa muy poco, pero en su conjunto y una vez que todas las láminas están ensambladas el peso puede llegar a ser importante lo que hará que no se mueva ni se separe del subsuelo en ningún momento.
  • La fricción: debajo del suelo de tarima flotante es recomendable colocar un recubrimiento de espuma o de corcho, que separe la propia tarima del subsuelo. Esto produce una fricción entre las láminas de la tarima y la espuma o el corcho que ayudan a que la tarima flotante se quede totalmente fija.
  • El ensamblaje: las láminas de tarima encajan unas con otros de forma que una vez están todos totalmente encajados, por presión, estas no se pueden despegar facilitando una sujeción muy firme.
  • Las juntas de dilatación: estas juntas aparecen a lo largo de toda la tarima flotante y evitan en gran medida que este se mueva por posibles cambios de temperatura o humedad.

Beneficios de la tarima flotante

Tarima Flotante

Las ventajas de la tarima flotante son muchas y es que además de que casi cualquiera puede ponerse manos a la obra e instalar este tipo de suelo de madera en su casa, sin ninguna herramienta y sin demasiados conocimientos, y sobre todo su precio, muy inferior al de por ejemplo el parquet u otros suelos de madera, existen algunos más que vamos a repasar a continuación.

A diferencia de otros suelos de madera la tarima flotante puede moverse y expandirse en el caso de que se produzcan cambios bruscos de temperatura o debido a la humedad. Esto es gracias a las juntas de dilatación de las que ya hemos hablado anteriormente.

Otro de los grandes beneficios de la tarima flotante es que el tiempo de instalación es muy corto. En el caso de que queramos embaldosar un suelo el tiempo de instalación será bastante elevado al tener que realizar mortero para colocarlo, cortar las baldosas y además dejarlo secar. La tarima flotante ya viene cortada y a lo sumo deberemos de cortar alguna que otra lámina. Colocarlo y dejarlo listo no nos llevará demasiado tiempo en ningún caso salvo que cometamos errores de bulto.

Por último no queremos olvidarnos de otra de las grandes ventajas de la tarima flotante, y es que para colocarla en cualquier lugar no será necesario retirar o levantar el suelo antiguo. Por ejemplo si queremos instalar tarima flotante en nuestro salón no será necesario retirar el suelo que ya exista y servirá con ponerlo encima.

Consejos

A la hora de decidirse entre un tipo u otro de tarima es importante tener claro el presupuesto que se tiene para no encontrarse con desagradables sorpresas, y sobre todo prever muy bien el uso que se le va a dar a ese suelo, ya que tendría muy poco sentido colocar este tipo de tarimas en una cocina o baño, donde por ejemplo las salpicaduras de agua son constantes, y esto sólo haría que deteriorar el suelo de madera de una forma mucho más rápida a lo esperado.

Tarima flotante

Es importante también comprobar a la hora de comprar cualquier tarima flotante el grosor de la capa más exterior, en el caso de que se trate de una tarima multicapa. En caso de que nos decantemos por una tarima de madera maciza es importante también comprobar el tipo de madera que nos ofrecen, una vez más para evitarnos desagradables sorpresas con el paso del tiempo.

Por último es vital una vez colocada la tarima flotante en nuestra casa, y al igual que sucede por ejemplo con los suelos de parquet, tener mucho cuidado con el uso de tacones sin tapas, dado que pueden dañarla sin solución. También resulta fundamental para un larga vida de este suelo de madera evitar que se moje, caídas de objetos muy pesados y en general un uso que pueda dañarla y acabar mucho antes de lo previsto su vida útil y bonita.

¿Quieres nuestra opinión?

La tarima flotante, sea del tipo que sea, puede conseguir el mismo efecto que un suelo de parquet, con un coste mucho menor, aunque antes hay que asegurarse de escogerla bien, y después cuidarla y conservarla de la forma más adecuada, tratándola con productos adecuados, limpiándola en seco y en general “queriéndola” mucho si lo que queremos es que nos dure largos períodos de tiempos.

Piensa muy bien lo que quieras, elige con cuidado y calma tu tarima flotante y sobre todo si no sabes colocarla, o no eres un manitas en potencia, no te lances a la aventura de instalarla tú mismo, ya que estamos ante suelos de madera, en ocasiones difíciles de instalar y con multitud de complicaciones. Ten todo es en cuenta y tu mujer, tus hijos y hasta las puertas de tu casa te lo agradecerán.

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